Acto de presentación del libro / SARA MACARRO

EN LA CASA DE LA CULTURA

Presentado, con una gran asistencia de público, el libro 'Anestesiados' de Diego Hidalgo Demeusois

El autor aludió a la necesidad- recogida en el libro- de que pongamos muros de contención ante las llamadas que de continuo nos hacen las empresas tecnológicas: «Debemos saber desconectarnos para evitar la anestesia total; usar el botón del off frente al 'on' de siempre encendido».

SARA MACARRO

La presentación del libro 'Anestesiados de Diego Hidalgo Demeisois en la Casa de la Cultura que lleva el nombre de su abuelo, Diego Hidalgo Durán, constituyó todo un éxito de público que mostró, en el coloquio posterior, mucho interés por lo que se recoge en el ensayo editado por la editorial Catarata.

El autor firmando ejemplares / Sara

El acto fue conducido por Lucio Poves y el primero en intervenir fue el padre del autor, Diego Hidalgo Shnur, quien trazó una cálida biografía de su hijo, Diego Hidalgo Memeusois, de 38 años, formado en las más importantes universidades y que ahora, por cuestiones de trabajo, vive en Marruecos. Señaló que este proyecto viene de mucho más atrás: «Ya los años noventa mi hijo quería hablarme sobre una herramienta de Facebook que yo entonces no conocía y a partir de ahí ha estado investigando hasta que los dos últimos años los ha pasado recopilando toda la información y sacando a la luz este ensayo que tienen mucho interés». Destacó también que un padre y un hijo estuvieran juntos, en la presentación del libro de este último, en una Casa de la Cultura que lleva en nombre del abuelo, Diego Hidalgo Durán.

Anestesiados, dijo Lucio Poves en la presentación del acto, es un ensayo que nos pone frente a la realidad de que las redes sociales nos atan, nos conducen adonde quieren los que están detrás de ellas. «Porque detrás de cada móvil, detrás de cada ordenador, detrás de cada Tablet hay alguien que nos observa con mucho interés para sus negocios. Alguien a quienes confiamos nuestros más escondidos secretos, alguien que nos invita a seguir manteniéndonos atados para seguir obteniendo de nosotros datos útiles».

Diego Hidalgo Demeusois comenzó la presentación haciendo con unas cartas un juego de magia, adivinando las que pensaban algunos de los espectadores que casi llenaban la sala: «Esto demuestra que la magia es comparable a lo que ocurre con Internet; las grandes empresas tratan de hacer ver en nuestras mentes lo que quieren que veamos»• dijo

Aludió a la necesidad- recogida en el libro- de que pongamos muros de contención ante las llamadas que de continuo nos hacen las empresas tecnológicas: «Debemos saber desconectarnos para evitar la anestesia total; usar el botón del off frente al 'on' de siempre encendido».

Las nuevas tecnologías han pasado de ser manejables «en un estado que podemos considerar sólido» a un estado líquido «en el que se nos escapan de las manos» y ya se vislumbra el estado «gaseoso» que inundará de ellas nuestras vidas empequeñeciendo al hombre.

Ante esta situación el autor de anestesiados dijo que «las maquinas son cada vez más demandadas por los 'solucionistas' que ven en ellas la manera de que el ser humano encuentre, en las mismas, todas las soluciones a los problemas»

En el plano de la ciencia ficción habló incluso de la posibilidad en un futuro todavía no definido de que las maquinas piensen por nosotros mismos a través de la Inteligencia Artificial. «El ser humano pasaría a ser de segunda categoría y perderíamos todo los atributos que nos definen como seres humanos…hasta la capacidad de amar».

De todo esto habla en el libro estructurado en 10 capítulos y también de algunas soluciones: «empezar a ser conscientes de que somos muy vulnerables ante las maquinas que nos controlan y pretende maximizar nuestro tiempo…ante esta situación el ser humano ha de encontrar espacios para la meditación en soledad sin necesidad de que la maquina lo interrumpa…».

Tras la presentación en la que estuvo presente el alcalde de Los Santos, Manuel Lavado y los miembros del Patronado te Fundación Maimona, que organizó el acto, se pusieron a la venta los libros y el autor firmó a quienes lo pretendieron.