Las instalaciones cuentan con una sala de espera desde la que se pueden ver las operaciones / LUCIO POVES

INICIATIVA DE LA FAMILIA SOUSA-MIRANDA

Ya está en marcha, en Los Santos, el único crematorio de animales que funciona en la provincia de Badajoz

Los dueños de la mascota pueden contemplar la incineración desde un habitáculo separado por una cristalera y recoger luego las cenizas que se entregan en una vasija de barro de Salvatierra.

Lucio Poves
LUCIO POVES

os Santos cuentan con un horno crematorio de animales de pequeño y mediano tamaño, su nombre es Cremaim, y es el único que, de momento, surge en Extremadura- hay otro en Casar de Cáceres- y el único que abarca toda la provincia de Badajoz. El más cercano está en Sevilla. Ha sido una iniciativa de la familia Sousa- Miranda.

Bendición de las instalaciones / Lucio Poves

«El crematorio, nos explica Juan Manuel Sousa, esta de alguna manera ligado a la clínica veterinaria de mi mujer Mirian Miranda, 'Mi Can', veterinaria con ejercicio en Los Santos; pero a este horno pueden llegar animales procedentes de otras clínicas veterinarias de toda España y por supuesto de particulares».

Con la nueva normativa, ya es ilegal enterrar a un animal muerto o llevarlo a un contenedor.

«La normativa, explica Miriam, es muy estricta al respecto y animales enterrados en cunetas o vertederos, cuyos dueños puedan ser identificados por medio del microchip, pueden tener problemas; de hecho, yo como veterinaria, a los animales que tengan un microchip y se vayan a incinerar en estas instalaciones, he de darlos de baja en el registro».

Durante casi tres años se ha estado gestionando antes las administraciones este proyecto, redactado por un arquitecto y un ingeniero industrial en los terrenos idóneos para ello- zona del Monte (El Molinito).

«El proceso ha sido un tanto largo, pero, desde octubre pasado, ya estamos activo- explica Mirian- haciendo cremaciones»-

Estos servicios pueden ser colectivos o individuales.

«Para los colectivos, solemos congelar los cadáveres de varios animales y, en una fecha determinada, los incineramos todos a la vez dando un certificado de ello a cada dueño; en el caso de incineraciones particulares con recogida de cenizas, los dueños de la mascota suelen acudir a la cremación y comprueban, desde una sala acristalada si así lo desean, el momento en que metemos al animal en el horno. Luego se llevan las cenizas en una urna de cerámica de Salvatierra»- explica Sousa.

Mirian nos asegura que el horno y sus instalaciones están dotados de unos quemadores que evitan «tanto los olores como los humos que se pudieran desprender en la cremación que se lleva a cabo por encima de los 1.000 grados».

La instalación es un habitáculo en el que se incluye el horno de ladrillo refracytario- que funciona con gas oíl- una sala de espera para los dueños de las mascotas, un despacho y un cuarto de baño.

Este sábado, las instalaciones de Cremaim han sido bendecidas por el párroco de Los Santos Leonardo Terrazas, con asistencia de la familia Sousa - Miranda. La energía eléctrica para el alumbrado se obtiene de placas solares.

«Los animales que vayan a ser incinerados, pueden llegar aquí, bien porque se haya procedido a una eutanasia realizada por un veterinario o porque les haya sobrevenido la muerte en sus casas y lo traiga el dueño»- aclara Mirian.

En cuanto a la clase de animales, se admiten de todas las razas.

«Normalmente son perros, pero también hemos incinerado gatos u otros animales de compañía o manejo ganadero; el tiempo de la cremación depende del tamaño del animal»- explican

El tipo de horno crematorio de estas instalaciones es parecido al usado en granjas porcinas y avícolas.

«Con el tiempo esperamos que quienes tienen amor a sus animales y quieren conservar un recuerdo en forma de cenizas de ellos, sea cual sea la raza y el tamaño, vendrán aqui a despedir a sus mascotas, al margen de que esta práctica, se convierte en obligatoria tras el fallecimiento de un animal». Explican

El logotipo de la empresa es un perrito con corona y alas en disposición de ascender al cielo. Una muestra del cariño con el que la familia Sousa- Miranda ha ideado el proyecto.