Juan Megías / HOY

NECROLÓGICA

Ma muerto Juan Megias, un hombre de fe vinculado a Cáritas desde que llegó a Los Santos

Juan, en definitiva, ha sido un cristiano comprometido con su parroquia, servidor de la misma, amante de la liturgia. Sembrador de la palabra de Dios, interiorizando muy bien el mensaje de Jesús en el terreno de propagar el evangelio

Lucio Poves
LUCIO POVES

La muerte de Juan Magias Bernáldez, nos ha cogido a todos por sorpresa, tenía 84 años muy bien llevados y una salud de hierro. Nunca vi a Juan quejarse de nada que le afectase físicamente. Hacía sus 'recados' matutinos, compraba su periódico, se hacía ver, fue un hombre sociable, con su punto de ironía, con el humor recolgón, presencia de galán con canas que le daban gran personalidad, voz potente, la sonrisa franca.

Junto a su mujer Tere / LUCIO POVES

Llegó a Los Santos porque trabajó en el BBV y ahí lo conoció mucha gente. Formó familia cristiana con su mujer Tere, maestra de escuela, y tuvieron hijos encantadores. Tere le acompañaba siempre. Juntos les escuché su testimonio de matrimonio, ya hechos abuelos, en unas jornadas organizadas en la Virgen de la Estrella en tiempos de Adviento. Juntos los vi en el último jueves del mes de marzo, en la Iglesia parroquial, asistiendo a la Adoración al Santísimo de cuya agrupación fue fundador. Siempre juntos y, a partir de ahora tan separados. Aunque Tere seguirá manteniendo vivo, a su lado, el espíritu de Juan.

Cantante

Juan tenía buena voz de tenor y pertenecia a la Coral Santeña y el domingo de Ramos lo vi cantar con el extraordinario coro Corazón en la parroquia. Cantaba porque se sentía bien, me dijo en alguna ocasión. También fue miembro del Coro Estrella y Camino.

Cantaba porque una oración cantada, parece que llega más fácil a Dios y Juan era, por encima de todo, un buen cristiano, convencido del mandato «ama a tu prójimo como a ti mismo».

Lo hizo desde su responsabilidad en Caritas, el brazo armado de la caridad en la Iglesia, a la que ha servido en Los Santos casi desde que llegó. Él sabía bien de las necesidades de muchas familias santeñas y las supo encarar con cariño cristiano.

Lo echaremos de menos en el Montadito Solidario, siempre junto a la caja recaudadora para sentirse feliz, cuando se hacía el traspaso a Caritas desde la Archicofradía Sacramental a la que perteneció y colaboró como tesorero. Aún tengo en mi mesa de despacho, el último resumen de gastos e ingresos hechos pulcramente, obra de contable bien formado.

Matrimonios

Lo echaran de menos en los Equipos de Nuestra Señora, grupos de matrimonio que pierden un bastión importante. Seguro que también sentirán su ausencia centenares de matrimonios que se formaron, a la luz de los consejos de Juan y de Tere, durante los muchos cursillos prematrimoniales.

Juan, en definitiva, ha sido un cristiano comprometido con su parroquia, servidor de la misma, amante de la liturgia. Sembrador de la palabra de Dios, interiorizando muy bien el mensaje de Jesús en el terreno de propagar el evangelio. En su larga vida, ello ha sido una constante. Dar ejemplo a los demás de su manera de vivir y de educar a sus hijos y nietos, de tratar a sus amigos, de ayudar a los más necesitados.

Juan ha muerto en plena Pascua, por sorpresa, de golpe, de una simple caída, y a todos nos reconforta saber que la resurrección de Cristo, también resucita a quienes creen en Él. Juan Magias habrá encontrado ya un lugar en las muchas estancias de la Casa del Padre.