Julio Blanco en la entrega de los Premios / LUCIO POVES

GENTE CERCANA

Julio Blanco, herrero y artesano de la fragua: «He amado siempre esta profesión y a este pueblo«.

En la fragua y herrería de Julio Blanco trabajaron muchos aprendices de los que ahora recuerda sus nombres: el Bedo, Pepín el del Comercio, los hermanos Pérez-Antonio y Prudencia-….

Lucio Poves
LUCIO POVES

El artesano del hierro y la forja Julio Blanco, que ya cuenta 98 años y está a punto de los 99, recibió el pasado agosto, en la Fiesta de la Vendimia, el reconocimiento del equipo de gobierno del ayuntamiento como persona 'excelente' por su dilatada vida como herrero en Los Santos.

«Estoy muy agradecido al ayuntamiento y a quienes me han concedido este reconocimiento; el actual alcalde llevaba varios años detrás de mí para este galardón que ahora he aceptado con sumo orgullo». Nos dice Julio mientras comparte su tertulia en la cafetería de Labradores tomándose su ración diaria de vino.

Entrega del p`emio Los Santos Excelente a Julio Blanco / LUCIO POVES

Y cuenta a los tertulianos que el oficio de herrero lo aprendió de su padre y él se lo ha transmitido a uno de sus hijos que ya está jubilado: «Mi hijo Luis fue en la forja mejor artista que yo»- concede Julio.

Maestro de la forja

La forja es una técnica ya muy poco utilizada debido a la aparición de otras formas de soldadura.

«Antes, en mis tiempos mozos, las soldaduras de unos hierros con otro las hacíamos llevando el hierro casi a líquido y así pegábamos las piezas»- explica Blanco.

En la fragua y herrería de Julio Blanco trabajaron muchos aprendices de los que ahora recuerda sus nombres: el Bedo, Pepín el del Comercio, los hermanos Pérez-Antonio y Prudencia-….

La herrería de Julio Blanco estaba en la plaza de Prim, donde ahora tiene su casa.

«Yo sigo viviendo, a pesar de mi edad, en mi casa pero siempre cuidado por mis hijos a cuyas casas acudo a comer, menos el sábado que lo tengo libre para estar con los amigos»- explica Julio.

Trabajos artísticos

Uno de los trabajos que más han trascendido en el pueblo son las magníficas verjas de hierro forjado que adornan muchas casas de Los Santos: «la de mi cuñada Mode Galea, de Diego Duran, la de Juan Antonio Candelario; todas eran por encargo».

Julio con dos de sus hijos / LUCIO POVES

Los herrajes del Casino – que datan de los años sesenta del siglo pasado- también tienen el sello de Blanco,

«En ese caso fue el compañero y gran herrero, Jacinto Garay, quien me confió parte del trabajo; sobre todo el relacionado con la fragua; es decir yo lo forjaba en mi fragua y el hacia las uniones con soldadura eléctrica que ya tenía».

Jubilado y con 98 años

Julio se jubiló con 65 años pero seguía haciendo cositas por entretenimiento tras la jubilación.

«He amado siempre esta profesión y a este pueblo. De hecho aprobé unas oposiciones para mecánico de Renfe en Madrid y a los pocos días de empezar a trabajar le dije a mi jefe que me venía a Los Santos a mi fragua y con mi familia».