SEMANA SANTA 2019

Juan Carlos Godoy:«Lo mío con la Semana Santa es 'jartible' paso los 365 días del año pensando, imaginando y viviéndola»

Juan Carlos Godoy /Lucio Poves
Juan Carlos Godoy / Lucio Poves

«El Nazareno lo disfruto muchísimo porque soy el vocero, es decir quien canta al resto de costaleros el paso que vamos a hacer o cómo vamos a movernos en cada una de las marchas»

Lucio Poves
LUCIO POVES

Juan Carlos Godoy es un joven santeño de 26 años que vive de una manera muy especial la Semana Santa. Dicen de él que, oler incienso y sentir el redoble de un tambor, es volverse loco.

«Lo mío con la Semana santa es 'jartible' paso los 365 días del año pensando, imaginando y viviendo la Semana Santa». Nos dice

Es hermano de la Esperanza de Triana de Sevilla y del Nazareno y la Esperanza de Los santos además del Cristo de las Misericordias también de Los Santos, tradición que le viene de familia.

Juan Carlos
Juan Carlos / <Lucio Poves

En el paso del Cristo Nazareno es el 'vocero' de la cuadrilla de costaleros.

«Empecé llevando al Cristo de las Misericordias en el 2008 y hace tres o cuatro años que estoy de costalero en el nazareno y también he sido costalero del Amarrado a la Columna de Zafra». Explica

«El peso de un paso no se siente cuando la emoción es la que te embarga de una manera especial al colocarte en la trabajadera debajo de él. Depende de las imágenes se pueden llevar entre 20 a 30 kilos de peso.»

Luego vienen los momentos especiales.

«El Nazareno lo disfruto muchísimo porque soy el vocero, es decir quien canta al resto de costaleros el paso que vamos a hacer o cómo vamos a movernos en cada una de las marchas»

Pero no solo en la bulla se estremece el corazón de Godoy

«Con el Cristo Cautivo de mi hermandad del Nazareno es también algo muy especial de recogimiento y silencio lo que se siente ahí abajo cuando te acuerdas de tus difuntos»

Los costaleros del Nazareno hacen tres pasos fundamentales: sobre los pies, de costero y los tres pasos.

«Este de los tres pasos es el movimiento que más nos aplauden en las procesiones, porque ponemos el alma en ello. Aquí tenemos estos tres pasos, pero en Sevilla hay tropecientos»- nos explica Godoy que ya está contando las horas para meterse debajo del paso del Nazareno con la cruz a cuesta.

«Si Dios quiere haremos los tres encuentros que supone poner al Cristo frente a la Virgen de la Esperanza y bajar muy lentamente la delantera del paso del Nazareno saludando a su Madre»

Si le preguntas a Godoy hasta cuándo va a ser costalero, te contesta con rotundidad, «hasta que el cuerpo aguante y mientras me duren estos sentimientos que seguramente lo voy a tener siempre».

Probablemente- y esto lo decimos nosotros- habrá soñado alguna vez estar debajo del paso de la Esperanza de Triana. Ha llorado al ver sus imágenes que tanto admira . Muchas madrugadas las ha pasado en Sevilla y algunos días entre semana también se acerca a la capital andaluza donde está su idealización total de la Semana Santa.

Esta tarde de Jueves Santo sonará el martillo del capataz y la voz del mismo «¡a esta es!», el corazón de Godoy dará un vuelco sobre su pecho y todo su ser se estremecerá con un trallazo muy fuerte de sentimiento cofrade. .