Jose Iglesias Gª Arenal / ALEGRÍA y PIÑERO

LICENCIADO EN BELLAS ARTES Y MASTER EN 'CURADURIA' EN LONDRES E INVESTIGACIÓN CULTURAL EN HOLANDA

«Me interesa saber cómo nosotros alteramos el paisaje, pero también como el paisaje nos transforma».

Hijo de los actores Magda García Arenal y de Agustín Iglesias – también autor teatral- no ha querido mirar para el escenario que le brindan sus padres creadores de la Compañía Guirigai que gestionan desde Los Santos donde hace muchos años que viven. Jose ha adquirido una casa en Los Santos donde vive con su mujer Paula, tambien gestora cultural.

Lucio Poves
LUCIO POVES

Jose Iglesias Gª Arenal es un joven que, desde muy pequeñito, en su casa, ha visto de qué manera le empapaba la cultura. Hijo de los actores Magda García Arenal y de Agustín Iglesias – también autor teatral- no ha querido mirar para el escenario que le brindan sus padres creadores de la Compañía Guirigai que gestionan desde Los Santos donde hace muchos años que viven. Hoy en día, se nos revela como un gran artista contemporáneo y a la vez 'curador'. Que nada tiene que ver con la medicina, pero que quienes conocen el concepto, saben que es aquel que se dedica a organizar todo lo necesario para que un artista se exprese en una exposición, sean cuales sean sus exigencias.

Jose Iglesias acaba de hacer una residencia en la Sala Matadero de Madrid / Estudio Perplejo / Matadero Madrid

«Como autor, trabajo con la escultura, fotografía, videos entre otros formatos. Mi trabajo se presenta en exposiciones y otros eventos como festivales. La última exposición individual la he hecho en FASE, un espacio en Barcelona: se trata de un video que grabé aquí en Los Santos con la historia de la cementera como inspiración, junto a una serie de fotos y esculturas de cemento. Se llama 'Sombra de monumento'.

Jose Iglesias Gª Arenal – nacido en 1991 y licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla- ha decidido tener su residencia en Los Santos, donde ha adquirido una casa en la zona de Portera. Recientemente se ha casado con Paula, una joven argentina que conoció en uno de sus viajes profesionales en Buenos Aires: Ella es gestora cultural y la conoció en Buenos Aires: «hace casi un año que ya vive en España donde tiene su proyecto de vida». Agrega Jose

Jose viaja mucho y lo hace a veces en concepto de lo que se llama 'artista en residencia'.

«Es una manera de desarrollar una carrera profesional como artista, acudo a instituciones culturales para realizar proyectos. Mi última residencia ha sido en el Centro Cultural Matadero de Madrid para desarrollar un proyecto sobre los pueblos de colonización del Franquismo y la relación entre las grandes capitales y el mundo rural«.

Ahora ya prepara su viaje a San Sebastián donde también será 'artista residente' en el centro de cultura contemporánea Tabakalera, donde va a continuar con este proyecto y hará una aproximación a la Huelga Minera de Asturias en los años previos a la Guerra Civil y la represión del Ejército de África.

Ser 'curador' es presentar la otra cara del artista: «somos aquellos que trabajamos acompañando a un artista de cualquier orden ofreciéndole una estructura para que puedan mostrar su obra de la manera que ellos quieran hacerlo». Jose tiene un master de 'curaduria' obtenido en Londres y otro de Investigación Artística llevado a cabo en Holanda.

Como curador, Jose Iglesias Gª Arenal ha organizado exposiciones como Islas de arena, de la artista Azahara Cerezo, en el Bòlit Centre d'Art Contemporani de Girona. En el museo MACSur, en Buenos Aires, desarrolló el proyecto Melfas, con artistas de los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia).

«Entre 2015 y 2016 estuve trabajando en ARTifariti – Encuentros de Arte y Derechos Humanos del Sahara Occidental. De mi estancia en esos encuentros en el Sáhara, nació esta muestra de arte en Buenos Aires. Allí conocí a la que hoy es mi pareja, Paula, una mujer especialmente sensible con la cultura«.

Como 'curador', Jose trata de atraer artistas a Los Santos: «Organizo residencias artísticas a lo largo del año –en colaboración con la Sala Guirigai y otros colectivos- para que trabajen desde el territorio y ya tenemos buenas experiencias».

-¿Y por qué no actor en un hogar de actores?

Bueno, llevo ya diez años en este mundo que me he marcado; el lenguaje teatral no me traía…me sentía más cómodo trabajando con objetos e imágenes, organizando exposiciones. Ahora, tras diez años, mi nido está en Los Santos pero a sabiendas de que mi trabajo conlleva muchos viajes fuera de él, pero que está aquí como referencia. Yo soy de Los Santos y así lo digo allí donde acudo. Aquí tengo mi entorno personal: casa, mi pareja, a mis padres… mi círculo de amistades.

-¿Y cómo es ese mundo cultural en el que te mueves?

Es muy complicado, con muchas contradicciones y desequilibrios. Es difícil moverse en España en este ámbito, cuando te sales del circuito más centralizado de Barcelona o Madrid. Es importante verlo como una carrera de fondo, donde lo que improta es la constancia para desarrollar un lenguaje propio y sólido como artista. Trato de moverme en distintos entornos y no solo por Madrid y Barcelona…necesito como artista otros espacios.

-¿Escribes mucho?

Como parte de mi trabajo escribo bastante; sobre todo ensayos y artículos de investigación. Ahora estoy escribiendo sobre el paisaje y la memoria, donde vierto mis experiencias de viajes en el Sahara Occidental y Argentina, entre otros lugares.

-¿Por qué te inspiran tanto el paisaje y el territorio?

Me interesa saber cómo nosotros alteramos el paisaje, pero también como el paisaje nos transforma. Como seres humanos no podemos desvincularnos del lugar donde vivimos. De ahí mi interés.

- ¿Tu vida es una formación permanente?

Cada vez que trabajo con alguien, o conmigo mismo, es un proceso de aprendizaje: nuevos temas de trabajo, contextos o lenguajes. Estoy en permanente estado de formación.

-¿Qué cosas estás llevando a cabo en Los Santos?

Ahora un artista de Sevilla que reside en Amsterdam, Andrés García Vidal, está trabajando en residencia en Los Santos sobre 'el paisaje sonoro'. Ha venido varias veces, es un proceso largo sobre cómo está cambiando el sonido del mundo rural ante la crisis climática que se presentará en un espacio de Barcelona a finales del año.

-¿Como ves la movida cultural que surge de la Fábrica de toda la vida y su conexión con el resto de la cultura en el pueblo?

Es importante que haya iniciativas culturales fuera de los núcleos urbanos, y que tengan el apoyo, la energía y la constancia para mantenerse en el tiempo. La Fabrika es un magnífico ejemplo de esto. Pero hacen falta más proyectos y compromisos desde las instituciones para crear un tejido cultural rico y sólido.