Profundo dolor y respeto / HOY

ACCIDENTE TREN

Dolor inmenso en la despedida de los santeños y sus compañeros militares a José Mari Gordillo

«El dolor es algo que no podemos compartir por lo que sólo nos quedan dos cosas : acompañar a sus familiares compañeros y amigos y rezar por el alma de José María que tantas cosas buenas hizo en la tierra». Dijo el páter del CECOF en su homilia.

El entierro de José María Gordillo fue, como se esperaba, multitudinario. Los vecinos de Lo Santos arroparon a unos familiares destrozados por el dolor.

El féretro, cubierto por la bandera de España, fue trasladado desde el Tanatorio a la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. de los Ángeles a hombros y con paso marcial por compañeros militares. El coronel del Centro de Formación de Tropa número 1 de Cáceres, Juan Manuel Martel, presidió el duelo militar al que se unieron fuerzas de la Guardia Civil y Policía Local. El alcalde de Los Santos, Manuel Lavado, presidió el duelo civil en un lugar destacado de la iglesia Parroquial

Al llegar a la iglesia los militares que portaban los restos mortales, fueron relevados por familiares y amigos que depositaron el féretro delante del altar.

En la liturgia de la palabra, participaron compañeros militares y familiares del finado. La emoción se palpaba en el ambiente.

Silencios muy evidentes por la consternación del pueblo de Los Santos.

El altar del Cristo de las Misericordias, a cuya cofradía perteneció José María, se iluminó con velas.

El dolor no se puede compartir

En su homilía, el capellán castrense del Centro de Formación de Cáceres, Páter Eugenio, dijo que tras esta muerte tan inesperada ¿cómo no van a estar angustiadas nuestras almas?

«El dolor es algo que no podemos compartir por lo que sólo nos quedan dos cosas: acompañar a sus familiares compañeros y amigos y rezar por el alma de José María que tantas cosas buenas hizo en la tierra».

Una multitud de personas pasó por delante de los familiares y del féretro para dar el pésame mostrando, con respeto y silencio, su pesar...

Las coronas y ramos de flores se situaron a los lados del cadáver.

La muerte no es el final

El vicario de Fuente del Mestre José Antonio Sequeda, que sustituyó al Párroco Leonardo Terrazas, aludió en la despedida a que la «muerte no es el final» como se canta en los actos castrenses durante el homenaje a los caídos. Con esta canción despidieron los militares presentes en el templo a su compañero muerto.