25 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN DE LA ESTRELLA

La corona de la Virgen pesa un kilo y medio y es de oro de 24 kilates

La Virgen Coronada /Hoy
La Virgen Coronada / Hoy

Siguiendo los recuerdos de hace veinticinco años sobre la coronación de la Virgen de la Estrella hoy traemos a estas páginas una entrevista hecha en el Hoy Regional a los orfebres que confeccionaron la costosa corona de la Virgen hecha a base de donativos de oro y mucho dinero para tal fin. El mayordomo de entonces Cipriano Tinoco eligió, de entre los orfebres, a la familia Villareal de Camas (Sevilla) para que hicieran esta obra de arte. Aquí van algunas curiosidades-.

Lucio Poves
LUCIO POVES

Uno de los símbolos más visibles de la coronación, es la propia corona de la Virgen, hecha por artesanos orfebres de Sevilla -Camas- en la afamada orfebrería Villarreal, casa cofundada por el recordado maestro Manuel Villarreal Fernández y por su actual director artístico Francisco del Toro. Este último es el que ha concebido, para la Virgen de la Estrella «una corona en la línea clásica pero con modificaciones para realzar su belleza; destaca su finísimo dibujo y las incrustaciones de esmalte y marfil aparte de las piedras preciosas». La Corona pesa un kilo y medio y los mismos orfebres han realizado otra para el niño que la Virgen Ileva en brazos haciendo juego con la «canastilla» de la primera. La orfebrería Villarreal ha creado «escuela sevillana» en el país y no sólo trabajan para España sino a todo el mundo. «Los orfebres sevillanos tenemos un estilo propio - barroco sevillano- creado por los años 30-35 de este siglo y que tomó su mayor auge en los cuarenta. Es un estilo sensiblemente distinto al Castellano y, aunque sigue la línea de los clásicos, incluimos ciertas modificaciones que iluminan -digamoslo así- el conjunto».

Quien así habla es Francisco del Toro, un artista de sesenta años que supervisa todos los trabajos que se realizan en la Casa Villarreal. Sus propios hijos, los descendientes de Manuel Villarreal y jóvenes aprendices, se afanan por el trabajo «perfecto» ya que con metales preciosos no se permiten medias tintas

Para realizar esta bellísima obra de arte se han partido de tres fuentes de materia prima: por un lado el lingote de oro de 20 kilates comprado con las aportaciones de todo el pueblo. Alhajas, como cadenas, zarcillo u otros objetos de oro donados por devotos para tal fin y que han sido fundidos por los orfebres llevándolos a los 20 kilates. Y por último, algunas joyas que pertenecían a la Virgen o a otros donantes con el mismo motivo, y que se han incrustado en la corona en su primitivo estado sin necesidad de fundirla. En este sentido, Francisco de Toro, nos índica, señalando a la corona «fíjese en esta parte; ahí hemos metido, sin que distorsione en el conjunto, una pulsera de pedida donación de una devota de la Virgen -con abundante pedrería. En las doce Estrellas que adornan la corona hemos colocado brillantes y en los otros puntos se pueden encontrar esmeraldas brillantes o los 8 rubíes, de la coro na del niño que provienen de otras joyas también regaladas a la Virgen».

Y señalando de nuevo el conjunto del Toro, destaca lo que los orfebres llaman el resplandor de la corona «que en esta de la Estrella, si cabe, hemos resaltado más; ahí debajo de una bola del mundo ponemos una estrella de esmeraldas regalo de un hermano. La cruz de la corona va metida dentro de un arco sostenido por dos angelillos de marfil y, en la canastilla de la corona que es la parte ceñida a la frente, destacan los escudos de Los Santos y del Obispado, realizados en esmalte y seis cabecitas de angelillos alados hechos en marfil».

Los talleres de orfebrería de Villarreal son extraordinariamente conocidos y apreciados por quienes se mueven en el mundo de la orfebrería religiosa. Bajo la dirección artística de Francisco del Toro, trabajan 28 artesanos orfebres quienes, en las distintas secciones, se encargan de la incrustación de las piedras preciosas o de preparar la correspondiente aleación del oro, cincelar, y esmaltar. Y lo hacen con la naturalidad del que conoce el oficio a las mil maravillas. La corona de la Virgen de la Estrella no es el único trabajo -que, para Extremadura, han hecho en los talleres Villarreal. A la Virgen de Guadalupe, hace unos pocos años, le confeccionaron una corona réplica de la primitiva. La realizaron en plata, por las dos caras, con pasajes de la visita de Colón al Monasterio. También el «paso» de la Virgen, y el templete mudéjar -idéntico al que se encuentra en uno de los patios del monasterio es obra de estos orfebres sevillanos así como la restauración del facistol. EI templete de la Virgen de las Nieves de la Zarza, también fue reconstruido por estos maestros. Y otros trabajos para la Virgen del Rosario de Alcuéscar, la de Montánchez o la Borriquita de Badajoz