Los tres fantásticos bailarines / LUCIO POVES

TEATRO

Brillante espectáculo que narra la leyenda de la Serrana de la Vera a través de la danza con mayusculas

La Compañía Albadulake, asentada en Cuacos de Yuste, está paseando por los escenarios un espectáculo de danza brillante y de gran sensibilidad artística

Lucio Poves
LUCIO POVES

La Compañía Albadulake, asentada en Cuacos de Yuste, está paseando por los escenarios un espectáculo de danza brillante y de gran sensibilidad artística, contando la leyenda de la Serrana de la Vera. Una mujer gigante que atraía a los hombres para hacer el amor y luego matarlos. El montaje se llama así, 'Serrana'. La compañía extremeña está dirigida por Antonio Moreno, malabarista formado en la escuela de Circo de Montreal; y Ángeles Vázquez, bailaora formada en el Centro Amor de Dios de Madrid, y también directora de esta obra.

Al final se acabó aludiendo a los mitos / LUCIO POVES

Llegó al escenario del teatro Monumental de Los Santos gracias a que el Ayuntamiento está adherido al programa De Rule de la Diputación Provincial de Badajoz y le fue asignada esta obra y esta compañía.

Un escenario vacío, con la ayuda de una pantalla por donde van apareciendo 'veratos' que cuentan la historia de esta mujer extraordinaria. Y la danza, magistral, rayando en el equilibrismo, sensual, narrativa, moderna para desencarnar un mito antiguo.

Sin palabras

No hacían falta palabras para adivinar lo que los tres bailarines- Clara Ferrao Diz, gallega, Álvaro Murillo, de Plasencia y Stefano Fabris- plasmaron en la escena, donde las cerezas estuvieron casi siempre presentes. Los tres derrocharon fuerza creativa y mucha profesionalidad.

El conjunto una obra de impacto para los sentidos que lleva a la danza extremeña a su máxima expresión con tres pilares fundamentales en los bailarines, pero también con una extraordinaria coreografía descriptiva que a veces enternece y otras hace que el espectador se remueva en la butaca, por los difíciles equilibrios que se ofrecen. Un espectáculo total, de lo mejor que, en cuanto a compañías extremeñas se refiere, ha pasado por este teatro en los últimos años.

Nace el mito

Al final nacen los mitos que se vienen trasluciendo en la obra en la que los actores solo se valen de unas varas de mimbre- bellísimas las danzas entrelazando este elemento- y una cuerda que sirve para someter y matar para contar, en definitiva, lo que el romance de la serrana- anónimo del siglo XV- cuenta:

Allá en Garganta la Olla,

en la Vera de Plasencia,

salteóme una serrana

blanca, rubia, ojimorena;

trae recogidos los rizos

debajo de la montera;

al uso de cazadora,

gasta falda a media pierna,

botín alto y argentado

y en el hombro una ballesta