OPINIÓN

Los Santos de Maimona y el despreciable valor de lo público

El espacio público con veladores /Hoy
El espacio público con veladores / Hoy

En este artículo de opinión que firma el vecino Ángel Bernal se pone de relieve la utilización de espacios públicos de una manera gratuita.

ANGEL BERNAL

No deja de sorprenderme lo que veo y lo que voy sabiendo acerca de nuestro pueblo; parece como si el valor de lo público estuviera en almoneda y cualquiera pudiera tomarlo para sí a precio de saldo, o a ningún precio que eso es ya otro cantar.

Y es que lo público es de todos, o debería serlo, al menos eso he creído siempre y siempre lo he defendido, y al ser de todos, todo el mundo tenemos derecho a su uso y disfrute, pero no, no parece ser así y voy a poner algunos ejemplos que no nos deben dejar indiferentes.

El caso más sangrante es el de la plaza de san José. Allí el Ayuntamiento tenía planeado hacer unas instalaciones hosteleras a través de particulares. Un primer concurso público quedó desierto y fue de nuevo convocado para finalmente quedar otra vez desierto. Ante esa situación uno puede pensar que o las condiciones eran muy onerosas para los interesados o aquello no era un negocio viable; lo primero se trató de corregir sin éxito en una segunda oferta pública, lo segundo es lo más sorprendente, pues al no interesar a nadie se financió la construcción de un quiosco-bar con dinero público para luego dárselo a un particular para su explotación, contra el que nada tengo pues lo que quiero es hablar de la gestión de los que nos gobiernan.

Hay una lectura inmediata de todo esto y es que el Ayuntamiento financia el negocio a un particular, que paga a cambio una cantidad irrisoria en el mejor de los casos, cantidad que harían falta al menos cuatro siglos para recuperar la enorme inversión allí realizada, pues todos los santeños deben saber que el referido quiosco ha costado a las arcas públicas la sorprendente cifra de unos ¡¡200.000 €!!, (sí, ha leído bien) para que lo explote un particular, ¿qué se podría haber hecho con ese dinero para beneficio de la colectividad?

Lo siguiente es el uso del suelo público, y sigo con las terrazas de los quioscos y otros establecimientos municipales, que son varios en todo el pueblo, todos ellos dados a explotar a particulares y de lo que nada tengo que objetar porque así creo que debe de ser, sobre las que no entiendo el criterio para la autorización de las mismas, que se tarifan por módulos (un módulo=una mesa y cuatro sillas). Los ciudadanos de a pie no sabemos y deberíamos saberlo por aquello de la trasparencia, cuanto paga cada módulo y cuantos módulos están autorizados para cada velador, pero no hay manera de saber el importe del alquiler del suelo público que esos negocios están usando, ¿Quién cuenta diariamente los módulos? Y si hay un número prefijado, ¿Quién sabe en el día a día si se está respetando el número o éste se excede? Creo que la Policía Local está para otros menesteres y no para contar mesas y sillas.

Al tratarse de módulos y no de metros cuadrados, como en otros sitios, los susodichos módulos se instalan donde se quiere cada día ocupando espacios diferentes y así el ciudadano de a pie se encuentra con plazas y aceras públicas invadidas de mesas y sillas, restando espacio al ciudadano y al uso y disfrute públicos, con lo fácil que sería marcar cuatro rayitas en el suelo y ese es su sitio, señor. Esto mismo vale para los veladores de la mayoría de los negocios privados.

Lo peor de todo es que encima no existe gestión de cobro de los tales quioscos y establecimientos y se adeudan al ayuntamiento grandes sumas de dinero público, porque nadie paga casi nada.

Lo que les decía, lo público no vale y está al servicio de los intereses de los particulares, sencillamente porque quienes gestionan actualmente los intereses colectivos lo consienten o propician. Pero es que ¡ese suelo y el importe de su alquiler es de todos los santeños!

Dicho esto se abre la veda, busque usted un espacio público y quédese con él, no pasa nada, algunos usan la calle como su garaje particular donde estacionar de manera fija sus carruajes y no quiero poner ejemplos, pero esto es lo que hay.

El ayuntamiento debe fomentar el empleo con sus instalaciones, pero debe velar por el correcto usufructo y tributación de las mismas.