ESTE PASADO JUEVES

Ha muerto Fernando Zambrano, el taxista de los emigrantes

Fernando Zambrano /Lucio Poves
Fernando Zambrano / Lucio Poves

En los años 60 y 70 Fernando Zambrano viajaba dos veces en Semana a Cataluña o el País Vasco para llevar y traer emigrantes al pueblo en su taxis . Fué una persona generosa, caritativa y de hondos sentimientos cristianos.

Lucio Poves
LUCIO POVES

Este pasado jueves ha fallecido Fernando Zambrano Burrero, quien durante más de cincuenta años se dedicó en cuerpo y alma a llevar en su taxi a emigrantes santeños a Cataluña fundamentalmente. Hombre de profundas convicciones cristianas, se vio rodeado de su familia en el entierro celebrado este viernes en la Parroquia de Los Santos de maimona.

Quiñes ahora viven en Calella, Mataró o en pueblos del País Vasco conocen bien el espíritu bienhechor de este taxista santeño de los años sesenta-setenta que, junto a su hermano Luis, y otros taxistas marcaban con el viaje la aventura de la emigración. Pero también la alegría cuando estos emigrantes volvían de vacaciones a su pueblo en el mismo taxis de Zambrano – aquel mil quinientos de cola larga- con capacidad para siete personas

No hace mucho en este mismo periódico le hacíamos una entrevista y recordamos ahora sus vivencias. Su viuda la recordaba tras el funeral.

Fernando Zambrano Burrero 'Zambrano' era uno de aquellos héroes de la carretera que estaba permanentemente en ese pasillo que une Los Santos con Barcelona y los pueblos de la costa hasta Girona.

«Para quienes tenían que trasladarse a Barcelona, el viaje en tren era muy penoso pues tenían que hacer trasbordo y una noche en Madrid y luego seguir viaje y, desde Barcelona, llegar a los pueblos de la costa como Calella, Lloret, Pineda… les iba auténticamente la vida y por eso tres taxistas de Los Santos – Antonio, 'el Calao' y yo – creamos una especie de cooperativa a principios de los sesenta para hacer más agradable ese viaje y otros a otros puntos de la emigración como Madrid, Bilbao…desde Los Santos y pueblos de alrededor, porque hacíamos una ruta recogiendo a gente y luego dejándolos en los pueblos de destino».

Zambrano ha hecho ya su último viaje- como recordaba el sacerdote en la homilía de su entierro.

«Todas las semanas hacíamos viajes de ida y vuelta y a veces en dos semanas tres viajes. No solamente transportábamos familias que dejaban Los Santos para irse a trabajar a Cataluña o Bilbao, sino a familiares que iban y venían para visitarse mutuamente. A veces ni nos podían pagar; pero quiero que quede claro que ni uno solo de ellos dejó de abonar su pequeña deuda… eran viajes a veces tristes -por las circunstancias de dejar tu pueblo- y otras alegres por los reencuentros en vacaciones, sobre todo en las fechas de la Virgen»

Durante 50 años de su vida Fernando estuvo haciendo este trayecto con la más variedad de coches: «Mi primer taxi fue un Seat 1.400…luego tuve un 600 al que la gente empezó a llamar 'Ama Rosa'- por la novela- pero lo vendí pronto y me compré otro mayor, un 1.500 de 5 plazas; también tuve un Seat 1.500 de cuatro faros y aquellos 7 plazas de la Policía Armada que tenían los asientos enfrentados».

El ultimo coche que condujo Zambrano como taxista fue un Peugeot 505. Se jubiló en 1992.