FIESTAS PATRONALES

Estrella Montaño:«En Los Santos tenemos la estrella más bella, mas dulce, más grande... La Virgen de la Estrella»

Maria Estrella durante el pregón /Ana Magro
Maria Estrella durante el pregón / Ana Magro

Un pregón lleno de mensajes a las jóvenes madres, a la maternidad consentida, al mantenimiento de las tradiciones y, sobre todo, empapado de un amor a la Virgen de la Estrella aprendido desde la cuna

Lucio Poves
LUCIO POVES

Con el pregón de las Fiestas, comenzaron los actos programados por la Cofradía de Ntra. Sra. de la Estrella en los Festejos Patronales. Asistieron las primeras autoridades civiles y religiosas de la población

Maria Estrella y el Mayordomo Francisco Murillo
Maria Estrella y el Mayordomo Francisco Murillo / Ana Magro

El pregón fue pronunciado por María Estrella Montaño, jefa del servicio de Anestesia y Unidad del Dolor del Hospital Llerena Zafra, que en ningún momento borro la sonrisa de su cara y con voz firme y decidida declamó lo que había escrito. Fue presentada por el también anestesista jubilado y compañero Maxi Trigo, quien habló de la buena amistad y el compañerismo de una mujer «que trabaja en lo que ha sido siempre su vocación». Y para centrar su devoción a la Estrella dijo que «es una santeña que ha aprendido de sus padres el amor y la devoción a la Virgen de la Estrella». Es la mayor de dos hermanas y nació en 1967 tiene dos hijos- Lourdes y Alfonso y está casada con Fabi Amador, gerente de la Cooperativa Virgen de la Estrella. Recien terminada la carrera hizo sustituciones en Los Santos a los recordados médicos Don Juan y Don Gerardo y luego terminó el MIR en la especialidad de anestesia y acaba de hacer un master sobre Dolor.

Dijo de ella que siempre había abanderado con su nombre «el nombre y el amor a la Virgen de la Estrella».

En su profesión había ayudado a muchas gentes a mitigar el dolor «más allá que con los fármacos, con su manera de ser con sus virtudes de acercamiento siempre con una sonrisa, siempre con cariño; la he visto salvar vidas. Y finalizó Trigo diciendo que «esta noche Estrella iba a poner alas a su corazón para poder expresar lo que el pueblo de Los Santos siente por su Patrona».

El pregón fue sencillo pero de muchas convicciones cristianas y de amor a la Virgen poniendo a la mujer como modelo cuando acepta de buen grado la maternidad ya que ser Madre supone un antes yb un después en la mujer igual que pasó con Maria.

Empezó la pregonera dando las gracias. Fue una palabra que repitió constantemente: por sus padres, por haber estudiado, por trabajar cerca de su Virgen, por ser la pregonera, por sus hijos por su marido …por tantas y tantas cosas…»Gracias Señora por estar cerca de ti y contemplar tu hermosura»… Y se acordó de los santeños emigrantes que no pueden tener ese gozo de estar tan cerca de la Virgen y pidió por ellos. «¡Gracias Señora por no haber querido que yo me aleje de ti!»

Destacó el trabajo de la Junta de Gobierno por mantener la fe en la Virgen y también porque un pueblo mantuviera las tradiciones. Sui padre es el Tesorero desde hace 24 años.

Recordó su infancia y a sus amigos y compañeros del Juan Blanco y del Instituto, de sus juegos a la tanga y al elástico y del árbol gordo en el que se reunía con la pandilla de adolescente… y de los sábados de visita a la Virgen con su madre.

«¡Cuántas cosas de la vida nos podría contar ese árbol ya muerto y cuanta vida vio pasar bajos sus ramas!».

Y recordó las fiestas. «Nos comprábamos nuestros cacharritos de barro mientras los padres pujaban en el ramo…y veíamos los fuegos y a 'Calili' con su bombo de barquillos de canela».

Fiestas que han cambiado. «Pero lo que no cambia es el amor a la Virgen de la Estrella, de generación en generación, en un pueblo en el que se respira paz y buen aire para la buena salud».

Dijo sentirse profeta en su tierra porque se siente querida por los santeños.

«¡Que orgullo sentirse Estrella y pregonar que se llenen el cielo y la tierra de Estrella y el pueblo entero de Los Santos!».

Se refirió a los jóvenes a los que pidió trabajo y empeño en todo lo que hicieran, porque sin trabajo y esfuerzo no se consigue nada. Y habló de la violencia contra la mujer por ser mujer: «¡Cuántas mujeres, Señora, habrán venido a contarte sus penas y sus miedos y Tú las has aliviado haciendo que perseverasen en la fe!»

Y puso la maternidad en el centro del pregón, algo que diferencia a las mujeres y también a María por ser Madre.. «Entendemos a las mujeres que aceptan la maternidad, que nos transforma, nos marca para siempre, que no se borra ni en las alegrías ni en las penas. Solo cuando fui madre entendí y comprendí esa sensación».

«Nadie mejor que las mujeres sabemos ser hijas y ser madres; mi vida cambió después de tener mi primer hijo igual que cambió la vida de María quien luego sufrió la muerte de su hijo, Cristo al que nos dirigimos por intercesión de la Madre!»

Finalmente habló de la Coronación de la Virgen y de su traslado al pueblo al cumplirse los 25 años y de la importancia de la Semana Misionera y la renovación de la fe.

Termino dando las gracias por la atención ya que en este caso «no pretendía dormir a nadie sino mantener al auditorio bien despierto».

Y con mucho fervor se refirió al orgullo de llamarse Estrella

«Pero en Los Santos tenemos una que es la más grande, la más dulce, la más bella…nuestra Madre la Virgen de la Estrella».