Una noche mágica para niños y mayores

Los Reyes Magos escoltados por coloridas carrozas y caballos repartieron ilusión por las calles de la localidad

Las carrozas finalizaron su recorrido en la Plaza de España
BRILLANTE Y MULTITUDINARIA CABALGATA

Este año desfilaron once carrozas. Además del tren, donde iban los niños y padres de la guardería Teo, salieron tres del colegio Juan Blanco, dos del Mauricio Tinoco y dos del Romero Muñoz, una de la guardería Luna Lunera, una de la asociación del Cortinal de los Toros y la de Agaxabike.
Junto a los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, salieron personajes de Disney, ratoncitos Pérez, brillantes maquinistas de tren, una gran bicicleta, Papá Noel, golosinas y dulces. Todos ellos repartieron más de 600 kilos de caramelos que los más pequeños se afanaban en recoger.
Al finalizar el recorrido en la Plaza de España, los Reyes se bajaron de sus tronos para saludar desde uno de los balcones de la Casa de la Cultura. Allí los estaba esperando el Alcalde, Manuel Lavado Barroso, quien les dio la bienvenida, "llegáis a este pueblo extremeño que durante todo el año también está guiado por su estrella, que desde la humildad, el respeto y el afecto os da la bienvenida", dijo el Alcalde, "somos un pueblo emprendedor y muy trabajador, aunque en estos tiempos tan difíciles muchos de nuestros vecinos lo estén pasando mal por falta de trabajo. Estamos orgullosos de lo que hacemos, de cómo lo hacemos y, aún siendo de un pueblo pequeño, somos un pueblo con historia, limpio y blanco, pero sobre todo un pueblo donde nadie se siente forastero, donde la integración es posible gracias a nuestra hospitalidad. Somos una población joven y pujante, una espléndida realidad y una promesa aún mayor de futuro que se mueve entre las aspiraciones de modernidad e innovación y el respeto y cariño a su historia, su cultura y tradición".
Tras la intervención de Manuel Lavado, fue Melchor, en representación de los tres Reyes Magos, el que se dirigió al numeroso público que en el paseo de las barandas y sus alrededores estaba congregado para saludarles y dar su mensaje de paz y prosperidad.
En esta fría noche todos quisieron probar el chocolate con dulces que tenía preparado la cofradía de Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza en la misma plaza.